jueves, 25 de agosto de 2011

Super 8

De pequeño crecí viendo E.T. y Los Goonies una y otra vez hasta la saciedad. Mi madre a veces me decía que no sabía donde estaban las películas pero al final siempre descubría donde me las escondía. Tenía una colección de películas muy pequeña en comparación con la de varios de mis amigos que tenían casi todas las cintas de Disney. Yo tenía la colección de videocuentos infantiles de Planeta de Agostini que me vi hasta hartarme: El Gato con Botas, Hansel y Gretel, La Oca de Oro... y luego tenía lo que para mí era casi un tesoro: Varias cintas de vídeo que un amigo que tenía vídeo/grabador me grababa de la TV para luego poder verlas yo.

Entre estas se encontraban, y en este orden: Mary Poppins, Merlin el Encantador y la vida de Brian, en una de las cintas y en la otra Buenas Noches Señor Monstruo (de Parchís), E.T. y Los Goonies.

No se cuántas veces llegué a darle al play con la intención de ver esas cintas hasta que llegasen al final y perder así prácticamente una tarde entera, pero seguro que fueron muchas. No se si será por esto por lo que ahora soy capaz de seguir más de 15 series a la vez y poder pegarme varias horas viendo capítulos pero estas películas me marcaron. La que más me gustaba sin duda era la segunda. Me reía mucho con los personajes de Buenas Noches Señor Monstruo y ahora cuando la veo de mayor me trae buenos recuerdos aunque no puedo ver más de quince minutos, qué le vamos a hacer. Recuerdo con alegría la escena en la que Elliot llevaba a E.T. por su casa con los M&Ms, me gustaba mucho ver esos caramelos que por aquél entonces no sabía lo que eran. Las aventuras que pasaban hasta devolverlo a su nave y cómo iban con las bicicletas por mitad del campo en plan Idianitas Jones. Y luego llegaban los Goonies, una pandilla de amigos que se ven envueltos en una aventura casi por sorpresa.

De repente este tipo de películas dejan de hacerse o dejas de saber de ellas y lo que te queda es ese recuerdo de cuando las veías sentado en el sofá de tu casa mientras tu madre a lo lejos te decía: ¿Vas a querer merendar? al menos cuatro veces hasta que salías de tu burbuja.

Hoy he recuperado algo de esa sensación cuando he entrado a ver Super 8. Al principio quería ir a verla porque cuando vi el teaser hace ya un tiempo me llamó la atención. No sabes de que va, no sabes lo que pasa, solo ves un accidente monumental y algo que parece que quiere escaparse pero nada más... ¿Qué será? Luego vas leyendo cosas por internet sobre las críticas y gente te comenta lo que opina y te das cuenta de que los tiros van por una película dirigida por J.J. Abrams (creador, entre otras, de Lost y Fringe) y producida por Steven Spielberg que recuerda a antiguas creaciones suyas, sí, esas que de pequeño te volvían loco.

El carrete cinematográfico súper 8 que utilizan los protagonistas da nombre a esta película que narra como un grupo de amigos, mientras rodaban una película de zombies para un cocurso, se ven envueltos en un accidente de un tren de las fuerzas aéreas estadounidenses. El accidente es manejado por los militares bajo un alto secretismo y los amigos prometen no contar nada de lo que han visto pero pronto se darán cuenta de que no van a poder callárselo más tiempo porque será imposible mantenerlo en secreto.


Una película divertida, movida y con un toque ochentero que hace que vuelva ese estilo de película que algún día se perdió.

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo, que buenos tiempos vivimos los nacidos en los 70tas ya que disfrutamos de la bendita VCR. Yo agregaria películas como Indiana Jones, Star Wars, encuentros cercanos y juegos diabolicos. Saludos

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  2. He aquí otra persona en el mundo (concretamente en España) que también ha tenido esa sensación al ver esta película de Spielberg. La verdad, esperaba mucho menos, y me ha gustado bastante :D Los actores más pequeños trabajan de maravilla, fue un gustazo verla ^^

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  3. La verdad es que yo nací pegando más bien a los 90 pero las películas que veía de pequeño estaban muy marcadas por lo que veían mis familiares más que mis amigos y todos ellos eran mayores que yo, supongo que por eso he visto películas que mis amigos hasta desconocían.

    La película me gustó bastante y los niños me parecieron increíbles sobre todo por ser capaces de hacer notar la diferencia entre la actuación en su película y la actuación en la trama principal.

    Gracias por pasaros y comentar!

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