Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crítica. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de diciembre de 2011

Estamos de fiesta

Si esto lo hubiese escrito ayer hubiese sido más verdad aún ya que aquí, en Portugal, era fiesta nacional y se celebraba que ya no tenían un rey español, algo que me decían una y otra vez poniendo cara de "eeeeh, ya no lo tenemos!", pues muy bien, enhorabuena, me pongo contigo a celebrarlo y aprovecho para no tener que ir al despacho :D.

Sin embargo lo escribo hoy y es que hoy he visto que la Ley Sinde ha sido rechazada. Aunque esto no quiere decir que esté muerta, ya que seguro que la Sinde cobra comisión por cada ley absurda y abusiva que aprueba y por eso va a intentar revivirla en el último consejo de ministros que le queda al gobierno. Espero que las cosas se vuelvan un poco más lógicas que lo que hemos estado viendo últimamente y se parezca más a lo que ha pasado hoy.

Con motivo de esta noticia que creo que muchos esperábamos vuelvo a escribir en el blog. Siento mucho no haber escrito prácticamente nada durante mucho tiempo pero he estado hasta arriba y aunque no paraba de tener ideas para escribir, nunca encontraba el tiempo para hacerlo y por tanto todo se iba al garete (ahora digo garete, soy hipster).

Aprovecho para comentar que con el tiempo iré intentando volver a coger continuidad en los posts pero dado que tengo un tiempo escaso para dedicarle si que escribo mucho y comparto más tanto por Twitter como por G+, quien me lo iba a decir hace un año...

Es en G+ donde he visto esta entrada con un vídeo que merece un diez y que hoy más que nunca tiene sentido mostrar. Hay que acabar con el intermediario.




Espero que lo disfrutéis y espero que no os hayáis ido muy lejos!

sábado, 8 de octubre de 2011

La aleta de tiburón: insípida.

Mi hermano es cocinero, bueno, ha terminado de estudiar cocina y va a entrar en un restaurante. Eso quiere decir que es cocinero pero no tiene porqué ser bueno. El caso es que es un mundo que le apasiona. Ha leído mucho sobre cocina, ha investigado tipos de platos para prepararlos el mismo... digamos que además de estudiarlo ha sido un poco autodidacta.

En este afán por aprender empezó a conocer nombres de cocineros famosos, entre ellos Gordon Ramsay. Me acuerdo del día que descubrío que Gordon Ramsay tenía un programa en televisión, parecía que había encontrado oro o algo por el estilo. Desde entonces Gordon Ramsay se convirtió para mí, que no tengo mucha idea de cocina, en una especie de gurú. Leí sobre él y vi que de verdad tenía mano y que tenía muchos restaurantes por el mundo y muchos de ellos galardonados. Su programa, Pesadilla en la cocina (Kitchen Nightmares) es un programa que me gusta mucho ver, quizá porque mi hermano me lo ha contagiado. En él fue donde empecé a pensar un par de cosas sobre este cocinero: lo primero es que no tiene pelos en la lengua para decir las cosas a la cara, supongo que esto es una característica que necesitas tener si quieres ser un hombre de negocios importante. Y lo segundo es que sabe muy bien de lo que habla en cuanto a platos se refiere.

Hoy he visto un vídeo en Google+ republicado por +Jason Calacanis en el que Gordon Ramsay decide ir a probar por él mismo la sopa de aleta de tiburón. Recordemos que en paises orientales está considerada un manjar y solo por la aleta se producen matanzas indiscriminadas y crueles de tiburones. A los tiburones se les corta la aleta, que es lo que se busca de ellos, y se los deja en el mar desangrándose sin poder nadar hasta que mueren.

Había polémica sobre la "espectacularidad" de la sopa de aleta de tiburón. Es un plato muy caro, ya que hay que cocinar la aleta casi durante un día para servirla y aún así parece que lo que le da el sabor a la sopa es el aliño que tiene esta. Gordon fue a probar la sopa a uno de los restaurantes del mundo que tienen fama de preparar mejo el plato.


La conclusión es que "la sopa de aleta de tiburón no sabe a nada".El sabor que tiene se lo da el aliño, así que podría llevar lo mismo pollo, pato, cerdo o ternera. El hecho de que la aleta de tiburón esté presente en el plato solo lo hace exclusivo y caro. Es una muestra de riqueza y poder que se ha quedado como una tradición y que se esconde bajo un manjar culinario para seguir moviendo dinero si importar el daño que se haga.

En el vídeo se muestra también como funciona la industria, como los tiburones son arrojados al mar sin sus aletas: "$2 por Kg de carne y $28 por Kg de aleta; no cabe duda de en qué están interesados los pescadores".

Nos lleva a los pesqueros de Costa Rica para ver como trabajan, como cogen incluso tiburones tan pequeños que aún no han podido procrear y como, a pesar de estar prohibido por las leyes de Costa Rica, los pescadores consiguen tiburones de más de dos metros a los que les cortan las aletas y los devuelven al mar. Las leyes costarricenses prohíben la entrada en puerto de una aleta de tiburón que no esté pegada al tiburón, supongo que para evitar la crueldad de cortarles las aletas mientras están vivos y tirarlos al mar a su suerte. Aún así la gente lo hace... si el tiburón es muy grande para meterlo en el barco pero la aleta cabe, está claro qué es lo que da el dinero.

Cuando investiga acerca de como funciona y ve lo que se esconde detrás intenta hacer que los comerciantes de restaurantes chinos de la zona se opongan a vender sopa de aleta de tiburón y como dice, "puede que no sea gran cosa pero convencerlos de que lo hagan puede ser un primer paso para que otros los sigan".

Es un vídeo que trata el asunto de la matanza de tiburones desde el punto de vista de la excusa para hacerlo, el manjar culinario. Creo que ver vídeos que traten estos temas sin necesidad de terminar con mal cuerpo es bueno, y desmentir la idea de que la sopa de aleta de tiburón es un manjar es dejar sin base a este tipo de barbaridades.

Desgraciadamente tengo poca esperanza en el ser humano y cosas como estas creo que nunca llegarán a terminar, ojalá me equivoque.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Yo no estoy obligado a cuidarte

Hoy vengo a escribir para despejarme porque me he bajado con una mala leche del autobús increíble. No he podido decir todo lo que quería porque en medio del follón había una niña y no sabía como de bien le podría sentar ver una discusión, así que he optado por ser todo lo educado que he podido, callarme y esperar a que el viaje terminase.

Supongo que este tipo de cosas pasan en todos sitios pero si a la ecuación le añadimos la "mala leche granaína", que algunos gastan, es mucho más desagradable. Voy a dar mi opinión sobre esto a la vez que cuento la experiencia que he tenido.

Para que quede claro desde ya, señores y señoras que se montan en el autobús: es posible que cuando entren, y más si es hora punta, no encuentre sitio para sentarse. La gente que ya hay sentada no tiene obligación de quitarse para que ustedes se sienten, porque ellos también tienen derecho a estar sentados en el sitio que han encontrado libre. Ellos tampoco tienen obligación de estar pendientes de quien entra o quien sale del autobús para ver si hay que ceder su sitio o no. Cada uno tiene su vida, sus problemas y tiene que mirar por su bienestar, y se ustedes ven que no pueden estar de pié por cualquier motivo, siempre se puede pedir educadamente que se os ceda un asiento a lo que estoy seguro que la inmensa mayoría de la gente que está sentada accederá sin problemas. No entiendo por qué la gente va por la vida pensando que los que tienen que mirar por ellos son los demás y si no lo hacen tienen derecho no solo enfadarse si no a ridiculizarlos en público.

Salgo del palacio de congresos cerca de las dos del medio día. Cojo el autobús de la línea 3 en Granada para ir hacia la estación de autobuses. La parada del palacio de congresos es la parada de origen de esta línea por tanto está el autobús prácticamente vacío. Me voy al final y me siento en el asiento que hay al lado de la puerta. Varias paradas después entra en señor con una niña. Por lo visto no habría más sitios libres. Yo a este señor ni lo había visto entrar ni estar allí hasta varias paradas después que habló con una mujer. Yo estaba con el teléfono leyendo las noticias, viendo correos... lo típico mientras vas en un autobús. El autobús se sigue llenando y yo dentro de mi mundo personal, leyendo cosas, pues no me voy dando cuenta de nada, simplemente porque a mi la vida de los demás no me importa nada mientras no sea necesario que yo intervenga en ellas por lo que sea: para ayudar, por que sea una persona cercana, por preocupación... Me da igual que entre gente o que salga gente, no estoy pendiente de si entran o si salen.

Unas pocas paradas antes de llegar la estación me doy cuenta de que la niña le dice algo al padre. Lo que la niña le ha dicho al padre ha sido: "papá cuando vamos a llegar? Estoy cansada de estar de pie".

En ese mismo momento podrían haber pasado varias cosas:

  • El padre dice, "ya mismo hija, es que no hay sitio". Ante la situación yo, y seguro que mucha gente de la que había allí sentada, hubiese cogido y lo más probable es que le hubiese dicho, "tome siéntela aquí que ya mismo llegamos". Como he hecho un montón de veces más cuando me doy cuenta de alguien no puede estar de pie.
  • El padre me dice "oye perdona, puedes dejarme sentar ahí a la niña que está cansada?" Nunca diría que no, "claro que sí, siéntela".
Sin embargo pasa la que menos me esperaba. Justo cuando la niña termina de hablar el padre dice "ya hija, no ves que aquí el joven este no tiene verguenza* y no es capaz de dejar un sitio libre para que se sienten los demás. Está ahí demasiado ocupado con su teléfono como para fijarse en los demás que llevamos ya todo el viaje de pie y no ha dicho de levantarse para que puedas descansar o se siente alguna de estas señoras mayores".

¿Hola?, ¿Qué acaba de pasar aquí? Vamos a intentar ir por partes:

Las señoras mayores, primero que nada, estaban a mi espalda, no sabía ni que existían y segundo, ¿desde cuando ser mayor significa que te tengan que dar el asiento del autobús? Hay abuelos en mi pueblo muchos más ágiles que yo. El asiento se le deja a quien no puede estar de pié, estas señoras no tenían ningún tipo de problema y si lo tenían lo siento por no saber mirar por la nuca.

Luego, ¿yo que le he hecho a esa persona, cuando en todo el viaje ni le he mirado a la cara porque yo estaba con mis cosas, para que se ponga a meterse conmigo sin conocerme de nada delante de un autobús entero? Es más, ¿por qué supone que mi obligación por estar sentado en un asiento del autobús es estar pendiente de si SU hija está cansada o no? Eso es su obligación como padre, que tiene que cuidar de ella, no mía. Yo no se ni quienes son y tengo mi propia vida en la que estaba sumergido hasta que de repente un total desconocido me deja en ridículo allí delante de todos. Si me doy cuenta de que la niña está cansada o algo si le diré siéntate pero no puedes recriminarme que no lo he hecho de una forma tan agresiva, porque escrito no se nota, pero el hombre parecía que ya me odiaba.

Señor desconocido: si vas por la vida creyendo que los demás tienen que arreglarte tus problemas vas mal. Lo que tienes que hacer es estar pendiente de tu hija tú, que para eso eres su padre y si ves que está incómoda pues intentas arreglarlo, yo sin problema me quito y que se siente. Yo o cualquiera de las seis personas más que había por allí sentadas, no entiendo por qué me tocó a mí.

El caso es que ahí no queda el asunto. En eso, totalmente flipando, levanto la cabeza y le digo: "¿por qué no me ha pedido que me quite y me hubiese quitado?, no tengo problema en que se siente la niña" A lo que el señor desconocido me dice: "es que es tu obligación y no estar ahí con el telefonico y que te de igual si la gente se sienta o no".

En ese momento ya se me ha secado la boca, eso es una mala señal, así que como había una niña delante, que la pobre lo único que había hecho era decir que estaba cansada, pues he optado por callarme y quedarme de pie, ya me había levantado para que sentase la niña, cosa que el señor desconocido hizo tres paradas después de que yo me levantase. 

Mientras estaba de pie y en silencio tenía que estar escuchando como seguía el solo ahí con su rollo: "que es que no tiene verguenza*, ahí con el móvil y a los demás que les den por culo, lo mismo que ahora no se quita para que se siente nadie, ni las embarazadas, ni las personas mayores, ni los niños..." Vamos, un festival el que tenía montado él solo, pero bueno, me conocería muy bien porque mientras ves a una persona sentada, leyendo el móvil en un viaje de quince minutos, te da tiempo a saber todo su pasado...

Yo soy muy de prontos por eso he optado por no hacer ni decir nada, porque encima me miraba con cara de odio como si le hubiese pegado a la niña, como si fuese mi culpa que la niña estuviese cansada. Cada vez que me miraba y seguía diciendo tonterías, porque era un hombre muy ridículo, se me calentaba más la sangre y estaba viendo que o el bus llegaba pronto a su destino o la niña iba a ver un espectáculo que no le convenía, aunque con el padre que tiene vete tu a saber lo que habrá visto ya.

En serio, esto ya es para toda esa gente que cree que los demás están obligados a estar pendientes de ellos: yo no estoy obligado a cuidarte, cuídate tú y si necesitas algo dímelo que encantado haré lo que pueda.

En fin, paciencia y espero que el resto del autobús supiese que el sinverguenza* allí no era precisamente yo.


*Perdón por todas las veces que he escrito verguenza pero es que tengo un teclado americano y aún no he conseguido configurar la diéresis.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Carta a mis hijos

Queridos hijos,


hoy os escribo esta carta porque ha sido cuando me he dado cuenta de que puede ser que todo cambie a partir de un par de meses. Posiblemente ya os haya comentado algo y estéis cansados de que os cuente cómo eran las cosas cuando era joven pero creo que este pequeño viaje en el tiempo os puede venir bien.

Mientras escribo esto no os conozco, no se si seréis varios o serás solo uno porque al final iba a ser verdad que a tu madre eso de dar a luz... como que no. Espero no haberme convertido en un viejo carroza aunque ya a día de hoy la calva parece que acecha a la vuelta de la esquina pero no tengo la más mínima intención de enseñaros a liarla. También espero que os haya sabido educar bien dentro de lo que he podido pero lo que de verdad espero es que esta carta sea mentira.

Cuando yo era pequeño no sabía muy bien como funcionaban las cosas. No sabía muy bien cuánto costaba lo que yo pedía a mis padres: papá quiero esa videoconsola, esa bicicleta, ese muñeco y la videoconsola del muñeco mientras monta en la bicicleta. No entendía nada de lo que era el dinero, mi padre me decía: ¿pero tu qué te crees que el dinero crece en los árboles? Y yo lo contestaba: y yo que se, ¿tienes un árbol en la cartera? El caso es que no me importaba tampoco.

Cuando era pequeño y me ponía malo simplemente me llevaban al médico con la cartilla naranja que mi madre guardaba en el cajón de la cómoda de su habitación. Donde siempre había papeles no se de qué y pastillas de jabón que nunca se usaban. "Son para adornar", decía ella; ¿Para adornar el qué, la cartilla del médico? Por aquel entonces lo único que hacía falta para que me curasen el resfriado, la herida o la tercera fractura de brazo era esa cartilla que posteriormente se convirtió en un carnet que perdí varias veces cuando era algo mayor... echaba en falta el cajón de las pastillas de jabón.

En el pueblo había mucha gente que no tenía un trabajo fijo: lo mismo trabajaban en la obra que trabajaban en la aceituna o donde fuera. Pero algo era siempre constante, cuando no trabajaban cobraban lo que ellos llamaba el paro. Yo no tenía ni idea de qué era eso pero seguro que era dinero que les venía bien porque siempre se ponían contentos por tenerlo y algunos se lo daban más tiempo que a otros.

Otra cosa que yo daba por sentada cuando era pequeño como vosotros era que cuando llegaba septiembre y la piscina cerraba pasaban dos cosas: se acababan los frigopiés y tocaba volver a la escuela. Volvíamos a la escuela donde todos los años encontrábamos a los mismos maestros, año tras año. El director fue profesor de mis padres y seguía allí metido. Cuando me enteré que su hija era veterinaria aluciné porque eso quería decir que tenía una hija... ¿cuándo la hace? siempre estaba en la escuela. Los profesores no se iban, en todo caso venían otros que daban aires nuevos y alegraban un poco el curso.

También sabía porque había escuchado por ahí que a las familias que no tenían dinero se les ayudaba en un edificio del ayuntamiento que había cerca de las escuelas. Iban allí a pedir algo de ropa y comida.

Por aquel entonces yo no sabía que era lo que hacía que todo eso estuviese ahí, solo sabía que estaba. A menudo pienso que igual hubiese sido mejor no saber de dónde salía porque cuándo lo sabes y te lo quitan duele mucho más. Todas esas cosas que yo pensaba que estaban ahí porque tenían que estar y siempre habían estado, lo estaban porque todos las pagamos. Tenemos un trato entre todos: todos ponemos dinero en el bote a cambio de tener lo que necesitemos de necesidad en cualquier momento y se supone que unos señores a los que elegimnos nosotros se encargan de manejar ese bote.

Ese dinero del bote se pone en los impuestos que pagamos. Pagamos impuestos para poder tener un médico que nos cure. Pagamos para que las medicinas no nos cuesten dos sueldos enteros. Pagamos para tener esos profesores que se conocen no solo a los hijos si no a sus familias y los educan y casi los crían; que son profesores porque les gusta serlo y han luchado por ello. Pagamos para tener unos servicios sociales que ayuden a los que les hacen falta cuando tengan algún problema, porque nunca sabes si te va a tocar a tí.

Todo eso está cambiando y puede ser que a vosotros ya os parezca raro. Puede que estéis acostumbrados a que mamá o yo os llevemos a un colegio donde tenemos que pagar muchísimo para que entréis. Donde los profesores no solo no me conozcan a mí o a vuestra madre si no que tampoco os conocerán a vosotros porque este año serán distintos del anterior y del siguiente. Para la compañía que maneja la escuela es más barato cambiar de profesor cada año y así no tienen que hacerle indefinido (si ese concepto aún sigue existiendo y no se ha cambiado por "contrato en prácticas premium"). Es posible que crucemos la calle como quien juega a la ruleta en el casino: si me toca coche lo pierdo todo, entre la escayola, medicinas y si me tienen que ingresar se van los ahorros de tu universidad, hijo. Además si por casualidad te quedas pobre más vale que no te pongas a arrastrarte porque la ropa que tienes es la que hay, los servicios sociales están sobrevalorados y el paro se acabó al mes de te echaran a la calle por un ere.

Y vosotros preguntaréis, porque espero que seáis lo suficientemente curiosos para hacerlo: ¿y esto por qué es así papá?. Pues hijos, esto es así porque durante mucho tiempo todo apuntaba a que la economía, un concepto muy raro que nos hemos inventado los humanos y que solo el que lo inventó que seguro está ya muerto entendía, se fue a pique. Se estaba yendo a pique y nadie hacía nada; quizá porque mientras se iba a tomar viento, unos señores viejos gordos se estaba haciendo de oro y total, viejo y gordo no me quedará mucho aquí, para lo que me queda en el convento me cago dentro. Nadie hizo nada hasta que fue muy tarde y cuando se hizo algo se optó por lo que mejor les venía a los que tenían que hacer el cambio: gente que fingía que entendía a quienes los habían elegido mientras barrían para casa para parecerse a los señores viejos y gordos. Decidieron ahorrar dinero de servicios que son básicos en una sociedad de bienestar porque no querían tocar otros servicios que les podrían complicar la vida (yo no he dicho ejército, millonarios, iglesia, monarquía, subvenciones secundarias...).

Como he dicho antes, solo espero que cuando leáis estos os haya conseguido criar sanos, fuertes, educados, inconformistas y preguntones pero sobre todo espero que esta carta, el día que la leáis, sea mentira.

Fdo: 
Un  padre, cuando aún las cosas no se han ido a pique (del todo)



viernes, 19 de agosto de 2011

¡Suelten a los perros!

Antes que nada quiero decir que estoy totalmente en contra de las JMJ porque me parece que un estado aconfesional no tiene porqué paralizar una cuidad y gastar muchísimo dinero (de forma directa o indirecta, no hay quien se crea que eso sale gratis) para que un líder religioso, hipócrita a más no poder por gastarse 50 millones en una fiesta cuando su líder vivía de una forma humilde, venga a visitarnos, sea cual sea su religión. Sin embargo, aunque estoy totalmente en contra de esto, condeno el comportamiento de los de la manifestación laica al entrar en sol increpando a gente que en su gran mayoría no hacían nada más que estar ahí y muchos de ellos solo rezar, algo que creo que están en su derecho. Gritos del estilo "esta plaza no es vuestra" sobraron y también estoy totalmente a favor del movimiento 15M pero hay que recordar que la plaza tampoco es del 15M, es de los ciudadanos que por allí pasen. Te puede parecer justo o no que los peregrinos vengan a Madrid y se gasten menos dinero que tu o que yo cuando el servicio que reciben es el mismo solo por creer en su dios pero de eso ellos no tienen la culpa, la tiene el estado por meterse donde no deben por tanto hay que saber con quien pagar el pato. Aún así nada de lo que allí pasase pude justificar lo que se vio después en Madrid. Dicho esto, ahí va mi post.



!Suelten a los perros¡ Esta parece ser la orden que se dio en Madrid tras las trifulcas que se montaron en el encontronazo de la marcha laica con los peregrinos en sol. Como si fuese el señor Burns, desde su sillón todopoderoso, parece que alguien le dio al botón rojo de su escritorio para que sus secuaces saliesen a las calles a descargar adrenalina y castigar, como a ellos les venga en gana, a todo aquel que a su parecer no fuera digno de seguir en la calle. Cuando empecé a leer por internet que la policía estaba cargando contra los manifestantes lo primero que pensé fue "hombre no, ya la han liado" porque lo primero que piensas es que para que los policías carguen contra ciudadanos algo tiene que haber pasado y que no va a ser de forma gratuita. Poco después se me encendió el led del disco duro y recordé lo que pasó con las cargas a todos los indignados y pensé "hombre no, ya la han liado". 

Se supone que la policía está ahí para velar por nuestra seguridad y no dudo que debe de ser un trabajo duro pero eso no les da derecho a hacer lo que quieran. No les da derecho a ir campando por la ciudad abusando de su autoridad, si, abusando. Un ciudadano no puede agredir a un policía nunca jamás. No debe agredir a ninguna persona pero a un policía está terminantemente prohibido porque te pude caer un puro del que no salgas ni teniendo los mejores abogados. Sin embargo parece ser que un policía está en su derecho de cargar contra las personas simplemente porque, no se, se les antoja. He visto muchos videos que me han parecido para vomitar encima del sistema policial que he visto en ellos y que no tengan derecho a quejarse pero este es lo peor que hay.

 

Buscar a una mujer, acorrarla y soltarle una hostia. Pegar con la porra a la persona que solo intenta sacarla de ahí y protegerla y dejar casi inconsciente a un reportero tras asestarle un porrazo en la nuca... aquí algo anda mal, verdaderamente mal. La policía de este país son los delincuentes sin valor para delinquir que se hacen policías para poder hacerlo bajo el amparo de la ley que parece no hacer nada contra ellos porque al fin y al cabo personas como estas no son más que cobardes que van agrediendo sin placa identificativa, algo que tengo entendido están obligados a llevar siempre. Estos vándalos (porque es lo que son, pero disfrazados de policía) no solo van por las calles de Madrid jugando a la ruleta rusa con ancianos, hombres y mujeres como quien elige a que parte de la piñata golpear si no que además lo hacen de forma anónima ya que en ningún caso ha sido posible verles las placas para poder identificarlos.

En otros paises no se como serán las actuaciones policiales pero desde luego aquí en España nos han demostrado que la policía no es más que alguien con los humos subidos que se creen que tienen derecho de hacer lo que les de la gana sin tener ni siquiera que arrepentirse o dar cuenta a nadie. Siempre me lo han parecido personalmente. He conocido a gente que se ponen las botas, el uniforme y la porra y se creen que les debes la vida. Siempre he pensado que era más bien una sensación personal pero viendo las actuaciones de la policía en Madrid estas últimas noches y en toda España con el movimiento del 15M creo que es algo que para ellos debe ser normal. Igual en la academia les enseñan que ahora no son personas, que son semidioses y que nadie puede levantarles la voz, no tengo ni idea. No todos los policías serán así y seguro que hay buenos policías pero creo que tirar una bola y que de en uno de estos es muy difícil.

Lo único que espero es que quien sea ponga freno a esto porque me parece una barbarie estar en pleno siglo XXI y vivir viendo cosas de este estilo.

Los perros andan sueltos por las calles y no son los de los perroflautas.


Actualizado: Gracias a los comentarios, no me había dado cuenta de que había puesto que España es laica, no es así, es aconfesional. Con tanta marcha laica se cuelan ya los términos.

Temas relacionados:
La manifestación laica del 17A: lo bueno, lo malo y lo inaceptable. (lectura casi obligada)
 Artículos de El País
La sexta noticias
 Foto de Arturo Rodríguez (AP), obtenida de un artículo de Cubadebate.

viernes, 12 de agosto de 2011

El juego de Jaime, María y José

Jaime, María y José eran tres niños que iban juntos al colegio todos los días. En el pequeño trayecto que separaba la casa de María del colegio (era la última en ser recogida por sus dos amigos) les gustaba pensar en algún juego nuevo para jugar ese día en el recreo. A veces se les ocurría que podían jugar a echar carreras, otras veces el escondite era su mejor opción e incluso a veces se atrevían a molestar a la directora Beatriz como parte de algún juego extraño ideado por José, el más travieso de los tres.

María era la delegada de su clase y eso para ella era una gran responsabilidad así que tenía que procurar no llamar la atención y que todos los niños en su clase se comportasen como es debido: siendo todos tratados por igual y con justicia.

Aquel día José salió de su casa ya con algo en mente, maquinaba la forma perfecta de pasar el recreo. El día anterior había hecho un castillo de plastilina en clase de manualidades y bastantes niños en la clase estaban alucinados con el castillo que hizo. José se percató de que los niños lo alababan, de que tenía popularidad, aunque él aún no sabía muy bien lo que podría lograr con esto. Por la mañana pensando en algún juego para el recreo pensó en aprovechar esta nueva fama que había conseguido y se le ocurrió que podría organizar una reunión en el recreo para contar a todos sus amigos cómo había hecho el castillo de plastilina y así compartir con los demás como hacerlo. Para ello solo necesitaba el patio del recreo, sacar todas las sillas de las aulas al patio y una pizarra para explicarlo.

-Eso es lo que necesito y así podemos hacer un recreo increíble, como si fuésemos mayores- dijo José.

-Mmmm... no sé, no me termina de convencer la idea, hay gente que no cree que tu castillo estuviese muy chulo y además hay gente que piensa que ni lo hiciste tu, que te lo dió tu padre.- acusó María - Además, si sacas todas las sillas al patio, durante el recreo no podremos jugara otra cosa si queremos y a los profes les va a costar trabajo pasar de un sitio a otro.

-Bueno, tampoco creo yo que sea para tanto-dijo finalmente Jaime-yo puedo ayudar a montarlo todo y como ayudar a alguien dice la seño que es bueno me pones un punto en la hoja de logros y así luego la seño me invita a chuches. Además, José siempre ha sido nuestro amigo y siempre lleva razón en lo que hace y lo que dice, si alguien quiere el recreo para una reunión de mayores ¿quién la va a hacer antes José o... Mohamed, por ejemplo? Yo creo que José que para eso es más amigo nuestro.

-A mí ese juego no me gusta. Vais a sacar las mesas de todos y vais a ocupar el patio. No vamos a poder jugar a nada más que a vuestra reunión y José muchas veces también ha hecho cosas malas!-dijo María.

-Pero eso fue hace mucho, ¡ya no se vale!-dijo José defendiéndose ante las acusaciones de María.

Durante un tiempo discutieron si era buena idea o no jugar a los mayores en el patio del recreo hasta que llegaron al colegio y se cruzaron con la directora Beatriz.

-¿Qué os pasa hijos?-pregunto la directora.

Estos le contaron lo que habían estado discutiendo y tras escucharlos la directora pensó durante un momento.

-A mi me parece bien, así además todos los niños podréis aprender a reuniros-dijo la directora Beatriz.

-Pero señorita, va a usar lo que es de todos y no todos quieren jugar a los mayores, además en el patio somos muchos y si juegan a los mayores... no vamos a poder correr- dijo María intentando defender su postura.

-María ¿cuántas cosas buenas ha hecho José? Tiene muchos amigos y además Jaime va a ayudarle a meterlo y sacarlo todo y así por ayudar se gana unas chuches.

-Jo... siempre que José quiere se sale con la suya aunque los demás no queramos, no es justo- se quejó María.

-Venga María, verás como te lo pasas muy bien. Hoy en el recreo jugaremos al juego de los mayores que os habéis inventado, lo llamaremos por vuestras iniciales mmm... JMJ ¿de acuerdo?

-Siiiiii-dijo José.
-Siiiiii-dijo Jaime.
-No, pero parece que no puedo hacer nada por evitarlo-dijo María.


Moralejas: No sienta bien que se use lo que es de todos para algo que solo unos pocos disfrutan y a los mayores: dejad ya a los niños que se de cuenta de sus errores solos, no os metáis en medio.

miércoles, 27 de julio de 2011

Razonamiento, por favor

Últimamente estoy leyendo muchas noticias acerca de pseudociencias y porquerías varias que gracias a la poca ambición de algunos medios de comunicación por corroborar datos o simplemente saber si lo que van a publicar puede ser o no cierto, tienen cabida en el día a día de cualquier persona y les llena la cabeza de grillos.


Reiki, chemtrails, yogis que levitan, manchas en el suelo con forma de cara que gastan mucho dinero público... ¿en serio nos va tan mal a la sociedad en el siglo XXI que no somos capaces de ver donde las cosas son ciertas y donde tienen un tinte un tanto turbio?

Si algo me ha dejado el haber estado estudiando cinco años una carrera de ciencias es el hecho de cuestionarme muchas cosas y todas aquellas en las que vea algún tipo de subjetividad intentar no llamarlas ciencias o darle esa validez científica. Si bien esto me parece normal por mi formación no tiene porqué parecerme normal que aquellas personas que no tienen esa formación no deban cuestionar lo que les dicen los medios de comunicación.

¿Cómo veo todo este tinglado? Mi punto de vista es que en la época que estamos ahora todo lo que parece mágico, esotérico o que algo sobrenatural tenga efectos en lo terrenal está de moda. Está de moda que te gastes una pasta en que alguien te reposicione los muebles de la casa para que las corrientes de energía positiva te afecten o para que la energía negativa no te afecte, da igual, siempre que tengamos un medidor de corrientes energéticas (esto no existe, obviamente) cerca podemos saber dónde están las corrientes que queremos evitar o abrazar.
Está de moda que alguien vaya a que le curen poniéndole las manos encima ya que también utilizamos esta energía que solo unos pocos son capaces de ver o sentir o como ellos digan que esas cosas se detectan.
Está de moda que te pongan el piso de acuerdo al Feng Shui o que te frotes con cristales que tienen determinadas frecuencias mágicas y buenas para la salud.

Todas estas cosas están de moda y la moda mueve a las masas. La sociedad acepta lo que algún famoso les diga si esto es lo que se lleva en ese momento. La gente comienza a no ser capaz de discernir entre qué es susceptible de ser real y qué no. No digo que la gente sepa o no lo que es real, que debido a la formación que tengamos seremos capaces o no de verlo, si no al problema de que si yo te digo: son 300 euros el remodelado de la habitación para que las corrientes negativas que no te dejaban dormir desaparezcan, tu pagues esos 300 euros sin ni siquiera pararte a pensar por qué ese tipo sabe donde están esas corrientes que otras personas dicen que no existen y lo que es peor,sin ver que la gente que te dicen que no existen no están haciendo negocio con eso pero el otro tipo si está haciendo negocio diciéndote donde están.

Las palabras cuántico, energía, fuerza, radiación... se están colando en nuestro vocabulario diario para nombrar cosas que no tienen nada que ver con lo que esas palabras significan. Son palabras que suenan a ciencia y algunas (como cuántico) además suenan a futurístico-mágico-increible-más allá de todo entendimiento. ¿Alguien me puede decir de verdad qué entienden por cuántico para que lo sea Calgonit y a la vez lo sea una sensación al ver un jardín de manos en Bilbao (leed el final de la descripción a la izquierda de la imagen)? ¿Alguien sabe de verdad qué es la radiación electromagnética de los que dicen que los móviles generan cáncer? ¿Alguien sabe que se entiende por la energía de los que curan con la energía que manejan con sus manos? ¿Alguien no entiende lo que es la fuerza para decir que existe una fuerza que hace que suceda lo que tu te empeñas en que suceda?

Yo no diré nunca si los teléfonos generan o no cáncer porque no he hecho mediciones pero me atrevería a decir que muy probablemente no, diría que casi seguro que no y si tuviese que apostar apostaría por el NO ya que hasta donde sé los teléfonos no emiten radiación ionizante y por tanto no son capaces de producir mutaciones que es lo que es un cáncer (hasta donde sé). Estas personas que trabajan con energías seguro que es que han visto demasiado Goku y se piensan que la energía es una luz azul (o roja si eres el malo) que sale de tus manos si aprietas muchos los dientes... no lo entiendo. Que libros como El Secreto tengan el éxito que tienen es algo que aún hoy no me explico y que solo aceptaría si el éxito se debiera a ser un libro que ayuda a las personas verlo todo con un punto de vista positivo y no, como en realidad es, a hacer creer a las personas que si piensan que las cosas buenas les van a pasar a ellos en verdad les van a pasar.

Creo que a la sociedad le hace falta algo de educación del sentido común, algo que ayude a la sociedad a crecer de verdad como individuos que son capaces de razonar y discernir entre: esto merece que lo escuche y esto es un timo.

De pequeño crecí en un ambiente cristiano aunque no muy practicante sin embargo a mí nadie me dio la opción de pensar si Dios existía o no, para mí simplemente era algo que era así y que esta por encima de nosotros. Cuando comencé a crecer y ser capaz de pensar me dí cuenta de que desde mi punto de vista esto no era más que una tradición arcaica mantenida desde que la humanidad no sabía porqué las cosas pasaban por lo que pasaban y que se había mantenido porque siempre la iglesia ha tenido más poder del que se merece y ha podido manejar las cosas a su antojo y ser capaces de sobrevivir a cualquier tipo de evolución humana.
Tengo un hermano pequeño que este año ha cumplido 9 años y se está empezando a preguntar cosas. Ya se las preguntaba cuando era más pequeño cuando por primera vez le dieron el libro de Religión del colegio (basura de la que hablare otro día) o empezó a ir a catequesis. Mi hermano tiene una ventaja que yo no tenía, crecer en un ambiente donde hay diversidad de puntos de vista, algo que ayuda a una persona a ser capaz de pensar y decidir, si creces en un sitio donde todos te dicen que lo que haces es lo que hay que hacer nunca pensarás si verdad es así o no. Mi hermano me pregunta porqué no creo y discutimos un tiempo a cerca del tema y de verdad que ver como una persona tan pequeña es capaz de pararse a pensar para sacar sus propias conclusiones y una sociedad de personas adultas no... da bastante pena.

Creo de verdad que la sociedad necesita algo de educación en ese aspecto, creo que la sociedad necesita tener hermanos mayores que les hagan preguntarse, creo que necesitan salir de sus círculos y descubrir otras formas de ver la vida, creo que mientras esto no suceda no podremos evolucionar como es debido independientemente de que la gente piense en una cosa u otra, lo importante es pararse a pensar.

Lo importante es pensar sobre qué prefieres pensar y no hacerlo sin antes haberlo pensado bien.

miércoles, 6 de julio de 2011

Había una vez... España


Supongamos por un momento que vivimos en un pais en el que el gobierno hace lo que tiene que hacer, que la gente cuando roba lo hace a escondidas, que cuando se descubre a un ladrón se le castiga y cuando se ve que algo va mal se intenta arreglar cambiando el rumbo y, lo que es más obvio, que si se putea a sus ciudadanos estos se sientan agredidos y se quejen.

¿Lo estáis imaginando? Bien, gracias a mí y un pequeño párrafo estáis viajando al extrangero porque esto en la vida lo vais a encontrar en España.

En su día me jodió mucho ver como se proponía una ley que se pasaba los jueces por el arco del triunfo para poder mantener esos "derechos de autor" (en mi opinión son "derechos de robar"que se inventó la industria). Es impensable que se escuden en el copyright para prohibir la libertad de expresión y de compartir. Es impensable que se pase la ley por donde le da a ellos la gana, que una asociación sin ánimo de lucro cree leyes para lucrarse y en ningún sitio salten las alarmas. De hecho es impensable que se piense en aprobar dicha ley y peor aún, que se apruebe.

Todas estas cosas son impensables, pero en España ¡se piensan y se hacen!.

Es impensable que después de esto se vea que esta asociación sin ánimo de lucro, de hecho, ¡se lucra! (¿alguien aún lo dudaba de verdad?, ¿esto es noticia?). Sale en las noticias: La SGAE ha robado dinero. Nos ha jodido, ¿alguien de verdad en este país pensaba que la SGAE no estaba robando pasta?. De verdad, me niego a pensar que en España la gente es tan subnormal, y perdón por la expresión,  pero lo parecen, ya que sino lo fuesen esto tendría que haber pasado muchísimo tiempo atrás.
Es impensable que alguien diga algo como: "es cierto que la UE ha hecho que el canon se suprima para las empresas, pero lo que aremos será hacer tan laborioso el papeleo para devolver ese dinero que decidan pagarlo". Que alguien diga eso, que alguien lo lea después y ni se hable del tema, que se siga adelante como si nada pasase y las cosas sigan su cauce... en serio es decepcionante.

Todo eso es impensable, pero en España ¡se piensa y se hace!.

No me cabe en la cabeza como alguien puede ver a un montón de gente explotando, ¡por fin!, como pasó con el 15M, que se hagan acampadas en toda España, que se vea a la policía apaleando a gente que no está haciendo nada, solo recibiendo palos sentados con las manos alzadas, y aún así los que ven eso desde fuera no siente empatía y dicen cosas como: "yo a esos los echaba todos de ahí". En serio, ¿cómo puede ser que esta gente no esté explotando igual que todos?, ¿qué le pasa a la gente de España?, ¿qué está pasando en este país?.

Es impensable que te hagan trabajar más años para poder cobrar la pensión y que un tipo, muchas veces por enchufe, entre en la política y trabajando los mismo años que algunos dedican a estudiar para poder trabajar, cobre muchísimo más que cualquier persona que se muela a currar una pila de años.
Es impensable que un alcalde entre al ayuntamiento de un pueblo con una pila de millones de deuda y lo primero que haga sea subirse el sueldo... y la gente está de acuerdo! Pero pero dios y por la virgen, ¿qué es lo que falta en la cabeza de las personas?, ¿Qué es lo que está pasando?

Todas estas cosas en España ¡se piensan y se hacen!.

También es impensable que en un país que esta rozando con la punta de los dedos el hoyo donde está Portugal o Grecia se puedan permitir el lujo de gastarse 600.000 € de Europa en construir un museo a unas caras de un pueblo que dicen que son de espíritus... que el CSIC ha examinado y ha dicho que es aceite y pigmentos. Que lo único que se hable de estas caras sea lo raras que son y no se diga nada de los estudios que hablan de los falsas que son... En Europa tienen que pensar que somos gilipollas, a partir de ahora cuando digas "soy español" no van a pensar en tí como un torero con una gitana, pensarán en tí como un tipo que cae una y otra vez el timo de la estampita y que compra cosas por comprar, total ¡si tenemos pasta!... que no es nuestra... que nos dan para mejorar... pero la usamos para hacer el idiota revolcándonos en nuestra estulticia!

Estas cosas son impensables, pero en España ¡se piensa y se hacen!

De verdad que leer cosas, ver las noticias, vivir aquí y mirar al rededor, no hace falta más, es frustrante. Es como si la población fuese zombie, que van andando hasta una pared donde al llegar les roban, se burlan de ellos, los humillan y luego les pegan una patada para hacerlos volver al final de cola para volver a andar hacia la pared para volver a ser robados y humilladas. Además, antes de entrar en la cola ponen un cartel diciendo "aquí te vamos a dar bien duro y quitartelo todo" y aun así piensan, "hostia que guapo, vamos para adentro".

De verdad no se qué es lo que está pasando aquí y no se si quiero enterarme porque me sentiría aún peor pero seguro que si las cosas cambian cuando se cuente la historia de España comenzará diciendo algo como

Había una vez un circo, había una vez España.

sábado, 2 de julio de 2011

La verdad detrás de todo

Hola, mi nombre es Lauro y son un euro. Aun recuerdo cuando era un recién acuñado y viajaba por las estampadoras de la Casa de la Moneda. Soñaba con lo que sería de mayor, cuando llevase un tiempo en circulación, para qué me usarían y que sería capaz de ofrecer a quien me tuviese.

Me acuerdo que el primer sitio donde fui a parar fue a una pequeña pastelería. Abrieron el paquete de plástico del banco y me pusieron en la caja junto a mis compañeros novatos, todos igual de nerviosos que yo. Olía a bizcochos de nata, palmeras de chocolate y goffres recién hechos. En un momento se abre la caja registradora y veo como la dependienta introduce a un corpulento billete de diez euros (qué clase tienen los billetes) y empieza a meter la mano tanteando monedas de los pequeños céntimos. Cuando ya había cogido una de 20 empieza a dejar caer la mano sobre nuestro departamento. Todos bailábamos unos contra los otros esperando a que alguno de nosotros comenzase el viaje por el mundo del mercado y me tocó a mí.

Fui a parar a una cartera de cuero negro, un tanto raída y por el camino pude observar que me había adquirido un abuelito como vuelta a sus diez euros tras comprar bastantes bizcochos. Al llegar a una casa donde se oían niños pequeños decir "feliz cumpleaños mama!" supe que los bizcochos eran para celebrar el cumpleaños de la madre de esos niños. El abuelo abrió la cartera y me entregó a uno de los chavales, que me cogió mientras decía: "abuelito con esto le voy a comprar a mamá algo para su cumpleaños."

El niño me llevó en su bolsillo hasta que llegamos a una tienda de regalos. El chaval cogió un pasador para el pelo y me entregó a la tendera por él. Me sentía increible! Gracias a mí, ese chaval podría llevar un regalo a su madre el día de su cumpleaños, por fin había sido útil para algo.

Durante un tiempo fui intercambiado, a veces solo y a veces junto a compañeros de viaje, por una cena romántica, un villete de avión, un ramo de flores, una entrada a un parque de atracciones y varios regalos más. Empecé a ser un euro maduro, con mucha vida vivida y muchas ilusiones regaladas.

Un día, un chaval me llevaba en su cartera cuando iba a una tienda a comprar un disco. Me entregó a mi junto a varios compañeros a cambio del disco y pasamos a formar parte de la caja de la tienda. Ese día no me devolvieron y me pusieron dentro de un tubo para hacer recuento. Desde que somos pequeños sabemos que ese día tarde o temprano llegará, es un día en el que vuelves al sitio de donde vienes, vuelves al banco pasando a formar parte de la riqueza de alguien hasta que decida sacarte para una nueva aventura.

Escuchamos que no todos los que entramos allí iríamos a parar al mismo sitio: algunos iríamos a la cuenta de la tienda que vendió el disco, otros iríamos a parar a la cuenta de la empresa que lo llevó a la tienda o la de la empresa que lo grabó o produjo. Todos queríamos ir a parar a la cuenta del artista porque eso quería decir que ese artista, que tanto viaja y tanto poder tiene nos podría utilizar en cualquier sitio y podríamos ver mundo y vivir experiencias increíbles, lo que nadie nos había dicho es que esos artistas escasean.

Nadie nos había dicho que los artistas deslumbrantes que todo el mundo admira son la minoría y que la mayor parte de los artistas son pequeños y casi desconocidos que hacen su música no porque nosotros lleguemos a sus cuentas, si no porque sus canciones lleguen a otras personas. Yo fui intercambiado por el disco de uno de estos artistas.

Yo y otros compañeros permanecimos en una cuenta en la que decían que nos tendrían para darnos al músico y allí esperamos con ansia conocer al que nos iba a llevar por ahí de viaje y a ver mundo, quien sabe si algún día incluso convertirnos en cualquier moneda exótica. El tiempo pasaba y allí seguíamos, en esa cuenta, esperando. Lo único para lo que la cuenta cambiaba era para que más dinero entrase. Los euros seguían llegando y cada vez éramos más. Nos tenían a todos aprisionados, en unas condiciones espantosas, como sardinas en lata. De vez en cuando podíamos ver como pasaba alguien a contarnos y sonreía como sintiéndose orgulloso. Nosotros no podíamos hacer más que esperar y soportarlo. Seguíamos soñando con ver a nuestro dueño.

Pasó mucho tiempo y ninguno salíamos de allí. De vez en cuando llegaba un transporte que se encargaba de hacer efectivos pagos de cheques. Cuando llegaba nos apilábamos allí todos esperando que nos llevasen a nuestros dueños legítimos pero era muy difícil llegar a un cheque tan pequeño siendo tantos millones como éramos.

Un día conseguí llegar casi hasta el transporte del cheque y aunque aun quedaba mucho sitio libre nos echaron para atrás sin dejarnos pasar. A todo el mundo se le decía que esos cheques iban llenos, pero no era así!! Los cheques de pagos iba menos de la mitad. Esa cuenta en la que permanecíamos, cada vez más apretados ya que entraban sin para pero salían con cuentagotas, cada vez estaba más saturada. Nos avisaron de que si la cuenta estaba demasiado llena vendría un tipo encargado de recoger las monedas para los fondos públicos a echar un vistazo a ver que era lo que estaba pasando. Al parecer esto llegó a oidos de los que manejaban semejante agujero llenísimo de monedas donde todos los que estábamos allí fuimos perdiendo nuestra esencia.

Un día llegó un cheque gigante, enorme. Un cheque tan grande que con cuatro o cinco de ellos podríamos entrar alli todos los que estábamos en la cuenta. Yo conseguí pasar. Pensé que ese cheque sería para un artista sumamente importante, un artista tan grande que los pagos serían astronómicos. Muchos pensaron en Alejandro Sanz pero cuando nos enteramos de que ya no era músico, que ahora se dedicaba a ser payaso, todos empezamos a buscar otras alternativas. Mientras íbamos pensando el cheque partió. Por megafonía nos iban diciendo para qué se destinaría ese cheque: no era para un artista, era para una empresa que se encargaría de mejorar el flujo de nuestros compañeros allí para que dejásemos de estar en esas condiciones y que pudiesen llegar a su destino lo antes posible. Esa explicación nos pareció bastante buena a todos.

Cuando llegamos a nuestro nuevo lugar de estancia no lo podíamos creer. Era el mismo tugurio que en el que estábamos antes pero vacío. Era una nueva cuenta donde meternos a todos una vez que en la anterior no cabíamos. El cheque paró y nos dejó allí, según nos dijeron, hasta nueva orden.

Lo que habían ideado era una forma de que cuando llegase la visita de el de hacienda no viese allí más dinero del que se supone que tendría que haber pasándonos escondidos en cheques gigantes a otros zulos donde tenernos amontonados.

Ya no lo soportaba más y decidí indagar en los cheques que iban a por nosotros:

Descubrí que la cuenta en la que estábamos era de un tal SGAE. Además, varios de esos cheques que no llegaban llenos eran los que se suponen iban a miles de artistas pequeños que nunca recibían todo lo que de verdad habían generado. Descubrí también que la persona que había mandado el cheque gigante para limpiarlo todo era un tal Jose Luis Rodríguez Neri. La empresa que supuestamente nos pidió no era más que una tapadera que no hacía nada, solo transportar dinero para que ese tipo de hacienda que venía de visita no nos viese. Por lo que pude averiguar, el dueño del antiguo zulo lo único que quería era coleccionarnos, pasamos a ser simples objetos de colección de un tipo con síndrome de Diógenes monetario.

Les escribo esta carta, señores de la Guardia Civil, para avisar de que aquí se están produciendo muchos atropellos. Se está incurriendo en varios delitos graves y lo que es peor: a mí me están quitando la ilusión de entregar ilusiones, porque me estoy dando cuenta de que el dinero en manos de quien no tiene escrúpulos deja de crear ilusiones a crear tormentos.

Me llamo Lauro y soy un euro.

jueves, 16 de junio de 2011

Buena mascota


¿Será esta la visión personal de los millonetis con empresas gigantes? La verdad es que parece ser que si porque la de cosas que escucha uno...

martes, 7 de junio de 2011

Estudias o trabajas?

Llevo un par de días dándole vueltas a un tema basatnte importante en la vida de todo estudiante una vez que termina su carrera o que se acerca al fin de esta: qué hacer después.

Yo durante los tres últimos años de carrera tenía bastante claro que es lo que quería hacer, yo quería dedicarme a la investigación. El porqué es muy simple, simplemente no quería despegarme de ese remolino de innovación que hay en la ciencia, algo que seguramente haría si me dedicase a otra tarea como profesor de instituto por ejemplo, ya que mi propio trabajo no me dejaría estar metido ahí y si quiero estarlo tengo que hacerlo por mi cuenta.


Entonces, terminas tu carrera y decides dedicarte a la investigación, ¿ahora qué? Bueno, digamos que no es tan sencillo como quererlo ya que las cosas funcionan de una forma un tanto extraña. Necesitas mucha paciencia para que alguna de las becas que salen a subasta para los hambrientos estudiantes te toque y puedas estar cuatro años investigando. Las dos más famosas son:

FPI: Las FPI (Formación de personal investigador) son unas becas que cada departamento o grupo de trabajo solicita al ministerio de tal forma que lo que solicitan es subvención para un estudio concreto y dentro del paquete viene la opción de optar a becario. Estas plazas para becarios son las que salen todos los años y a las que cada estudiante puede optar tras, como siempre, unos cuantos días o semanas de ajetreo burocrático que ameniza mucho la época de exámenes de febrero que es cuando suelen salir las solicitudes para estas becas. Por qué esto es así no lo se pero mi opinión y la de otros más es que lo hacen así porque con el ajetreo de los exámenes puede que alguno no pueda pedir la beca y dinerito que nos ahorramos.

Una vez has pedido la beca, un par de meses después, sale el listado de los aceptados y no aceptados. Estos aceptados los decide el grupo de investigación que ha solicitado el proyecto basándose en sus propios criterios de selección dependiendo de qué perfil investigador busquen.

Así que lo único que queda es sentarse, esperar que te quieran y si te quieren de reserva que los que van delante de ti no la quieran. Pan comido.

FPU: Las FPU (Formación de profesorado universitario) son algo distintas y más difíciles de conseguir. Estas becas se piden de forma personal. Cada estudiante aspirante a investigador se pone en contacto con un tutor que quiere que le dirija su tesis y entre ambos elaboran un informe que junto con otros doscientos cuarenta documentos hay que enviar al ministerio, no sin anter encontrar veinte mil dudas de como hacerlo todo bien ya que hay algunas cosas que no quedan muy claras: qué hay que poner en esta parte del formulario, ¿que el código postal no es el que debería ser?, se puede enviar y firmar con el DNIe! pero sin embargo la aplicación online falla más que una escopeta de caña...

Estas becas tienen un proceso de selección basado en nota. En esta nota entran la nota de expediente, evaluación del investigador que te va a dirigir la tesis, del trabajo en sí... de tal forma que son varios factores los que influyen en si puedes optar a esta beca o no. Normalmente estas becas se las llevan los que mejor expediente tienen aunque puede haber casos en los que esto no suceda ya que, como he dicho, hay más factores que influyen.

Además existen otras becas más a las que puedes apelar clemencia: becas propias de cada universidad que suelen dar, becas de excelencia de la Junta de Andalucía (en otras comunidades habrá otras supongo), becas del CSIC...

¿Después de esto ya puedo ser investigador? Si te han concedido una beca la respuesta es sí, ya puedes hacer tu tesis aunque cuando la termines decidas dedicarte a plantar pepinos (u otra hortaliza que no criminalicen por ahí). Al menos durante cuatro años serás investigador. El problema es que pasa en el periodo en el que consigues beca. Qué cosas se te pueden pasar por la cabeza.

He estado un año haciendo un máster esperando a que saliesen las becas de este año ya que el año pasado no pude optar a ninguna y ahora me encuentro en un punto en el que ya no tengo muy claro si quiero ser o no investigador. Me apasiona la idea pero viendo lo complicado que se está poniendo todo con la investigación en un país en el que es mucho más fácil que te financien una película que un proyecto de investigación, la paciencia se acaba. Parece que en este país de Belenes Esteban y Patiños es más importante tener una película para entretenerse que un investigador generando innovación.  Siempre queda la opción de irse fuera, que parece ser la mejor forma de que un español trabaje en lo que quiere o para lo que ha estudiado.

La investigación exige que seas bueno y constante, exige dedicación y preparación. Durante el tiempo que esperas a tener la beca surgen muchas dudas sobre si eres lo suficientemente bueno para seguir ahí y si al final consigues entrar, si serás lo suficientemente bueno como para mantenerte y hacer cosas de provecho. Yo no lo tengo muy  claro, me da miedo no dar la talla después de tanto esfuerzo, y lo que si tengo claro es que después de un año de haber terminado la carrera, un máster casi terminado y varios intentos de conseguir becas fallidos (igual no sirvo para esto) no quiero estar más tiempo sin tener un sueldo.

La respuesta a la pregunta del título me gustaría que fuese "trabajo estudiando", pero tal y como están las cosas hoy día voy a empezar a pensar en responder "la que me deje vivir de forma independiente".

jueves, 2 de junio de 2011

Este es el negocio


¿Mucho por poco o poco por mucho?

Esa es la pregunta que hay que hacerse e intentar buscar cual de las dos vertientes es más propicia a generar un buen negocio. Yo tengo mi opinión y no se basa en ventas si no en libertades.

Desde hace mucho tiempo el mercado ha funcionado de tal forma que prima el poco por mucho y esto es así básicamente por una razón: con vender un ejemplar de lo que sea a un millón de euros, con que alguien lo compre seré un millón de euros más rico. Algo así paso con el botón del iphone I'm rich que luego se propagó por Android. Basta con que alguien sea lo suficienteme idiota como para comprar una aplicación que no es más que un fondo de pantalla diciendo "soy rico porque me lo puedo permitir". Esto es lo que siempre ha pensado la industria de la distribución de obras artísticas ya sean canciones, vídeos, libros o lo que sea. La ventaja de esta forma de negocio es que da bastantes ganancias en poco tiempo y esto hace pensar que el negocio es mucho más rentable. El problema que tiene es el hecho de estar restringiendo el acceso a dicho material, no todo el mundo puede permitirse comprarse todos los discos, dvd's, blueray's o libros que quiera porque no son muy baratos que digamos. Es por esto que esta industria no es de la cultura y si lo es no es la cultura para todos.

En un principio hacer una copia de algo tenía un precio dado pero gracias al rápido avance de la tecnología ese precio cada vez es menor  y por tanto el costo que esto genera a la compañías que copian el contenido también será menor, ¿por qué eso no se ha visto reflejado en los precios finales?, vale que hay que pagar a la gente que trabaja en las tiendas distribuidoras y demás, pero yo, como usuario me doy cuenta de que ahora copiarme un cd me sale infinitamente más barato que lo que me costaba hace diez años, ¿por qué los precios de los discos de música no han bajado prácticamente nada? El modelo de negocio que se sigue manteniendo hoy día no ha avanzado nada, salvo pasar de los casettes a los cd's y de los cines a los VHS y luego a los DVD's y BlueRay's que lo suyo les molestó también, y siempre les ha sucedido esto a esta industria que se opone a cualquier avance que les haga tener que pensar cómo adaptarse, en vez de eso prefieren beligerar contra los que apoyan ese avance cuando no se dan cuenta de que el negocio lo tienen delante, de que este es el negocio.

¿Cual es este negocio? El negocio de difundir contenido de forma más barata pero de forma más masiva. El problema que le ve la industria es que aunque se gane el mismo dinero sería en más tiempo ya que hay que esperar que se difunda y que además, quien ganaría más dinero así, es quien de verdad hace las cosas bien y se gane a su público con su trabajo, no como pasa ahora con muchos pseudoartistas. No copiamos porque nos gusta joder a los que viven de esto, copiamos porque es la única forma que tenemos de que no nos rajen por comprar algo que queremos. Si los discos, libros y demás costaran algo razonable no tendría problema en pagarlo, ahí tenemos el ejemplo de Spotify, Netflix, iTunes... Yo no sé cual es porque no soy un hombre de negocios, pero si lo fuera estoy seguro de que me molestaría en buscar esa alternativa que hace posible que alguien apenas conocido se de a conocer sin necesidad de engordar el bolsillo de un tipo al que le han tenido que coser dos bolsillos más porque los otros los tiene repletos.

Gracias a internet esto es posible y es un modelo de negocio que por fin podría beneficiar al que hace las cosas bien y no a quien un día las hizo bien. Tal y como están las cosas ahora en la música, me estoy refiriendo a la SGAE, los que mandan en el modelo negocio son los que más dinero tienen, los que más dinero ganan con esto. Si hay que hacer un cambio ¿lo harán los cinco o seis que ya son ricos con este modelo? Pues seguro que no, aunque los otros miles de autores quieran cambiarlo porque, tal y como están ahora las cosas, su trabajo es totalmente desconocido y para la industria de la música estos autores que no generan fortunas son prácticamente nadie.

Un ejemplo perfecto de como esto puede funcionar es la netrada que me ha llevado a hablar de esto de Aleix Saló. Ahí se ve como la industria de hoy día falla con alguien que está intentando ganarse la vida en esto pero internet, que tanto odia esta industria, lo ayuda a salir hacia arriba y empezar a ganarsela de verdad.

Lo que hace falta es algo de sentido común y menos ganas de llenarse la bolsa. Lo que hace falta es evolucionar de una vez y dejar de anclarnos en el pasado que así nos va.